Las mujeres cumplen un papel clave en el sistema de reciclaje con inclusión social que se desarrolla en muchas ciudades de Argentina. Así lo señala un documento elaborado por Candela Pino, coordinadora de FAUBA Verde y parte del equipo técnico de la Cooperativa El Álamo; y Sofía Bascialla, estudiante de LiCiA, pasante en FAUBA Verde y parte del equipo de Promotoras Ambientales de la Cooperativa Recuperadores Urbanos del Oeste (RUO). Allí, analizan la participación femenina en las cooperativas de reciclaje y su aporte al funcionamiento cotidiano de estas organizaciones.
Según el documento, en nuestro país el trabajo de las y los recuperadores urbanos permitió construir modelos de reciclaje con fuerte base social, donde la organización colectiva es clave para mejorar las condiciones laborales del sector y fortalecer la economía circular. “Dentro de estas organizaciones, las mujeres ocupan un rol fundamental que atraviesa múltiples dimensiones del trabajo cooperativo, desde las tareas productivas hasta la organización comunitaria y la representación política”, explican.
Actualmente, se estima que la mitad de las personas que trabajan en cooperativas de reciclaje son mujeres. “Su participación se distribuye en distintos espacios y funciones: recuperación de materiales en la vía pública, clasificación en plantas o centros verdes, tareas de coordinación, administración y promoción ambiental, entre otras. Este conjunto de actividades muestra que las mujeres no solo forman parte del sistema de reciclaje, sino que cumplen funciones estratégicas para su funcionamiento cotidiano”, señalan.
El documento trabaja también sobre un relevamiento realizado entre octubre de 2022 y febrero de 2023, en el marco de la Estrategia de Reciclaje Inclusivo en Argentina, encuestó a más de 12.000 integrantes de cooperativas nucleadas en la Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores. El estudio muestra que la promoción ambiental es una tarea desempeñada casi exclusivamente por mujeres: el 9,2 % de ellas realiza actividades de concientización puerta a puerta, frente a apenas el 0,4 % de los varones. También se observa una presencia femenina significativa en la clasificación de materiales.
“Además de su presencia en las tareas productivas, muchas mujeres cumplen roles de liderazgo y organización dentro de las cooperativas como coordinadoras de equipos, referentas territoriales y representantes gremiales que participan en instancias de negociación con organismos públicos y organizaciones sociales. En numerosos casos, estas trayectorias se vinculan con la historia del movimiento cartonero: tras la crisis económica de 2001, muchas mujeres comenzaron a recuperar materiales para sostener a sus familias y se convirtieron en protagonistas de la organización del sector”, enfatizan.
Sin embargo -explican Candela y Sofía- el protagonismo femenino también está atravesado por desigualdades y sobrecargas de trabajo. Las mujeres recuperadoras suelen enfrentar una triple jornada: además del trabajo en la cooperativa, asumen tareas de cuidado en sus hogares y responsabilidades comunitarias dentro de sus organizaciones. Al mismo tiempo, impulsan estrategias de cuidado y solidaridad que sostienen la vida cotidiana de las cooperativas, como redes de apoyo entre compañeras o iniciativas vinculadas con el cuidado de niños y niñas y la atención de situaciones de violencia.
En este sentido explican que distintos diagnósticos del sector señalan la importancia de avanzar en políticas y herramientas con perspectiva de género para fortalecer la participación plena de las mujeres.
En definitiva, como señala el documento, las mujeres han sido protagonistas en la construcción del sistema de reciclaje inclusivo en Argentina. Reconocer su aporte implica no solo visibilizar su presencia, sino también avanzar en condiciones más justas e igualitarias dentro de las cooperativas y en las políticas públicas vinculadas a la gestión de residuos.