Actividad libre, el sábado 30 de mayo a las 17:00 horas en la Fundación Proa, Av. Pedro de Mendoza 1929 y Caminito, Caba.
La luz y la sombra atraviesan la historia del arte, y funcionan como recurso técnico, elemento compositivo, símbolo y también como materia de reflexión. Entre ambas aparece una tercera dimensión, menos evidente y más difícil de definir: la penumbra, ese territorio intermedio donde las formas pierden nitidez y la percepción se vuelve más atenta.
La crítica de arte Ana María Battistozzi ofrece una visita guiada centrada en uno de los temas que atraviesan la historia del arte desde sus orígenes: la luz, la sombra y esa zona intermedia y ambigua que es la penumbra. El recorrido toma estas nociones como punto de partida para examinar el lugar singular que adquieren dentro de las prácticas minimalistas y los proyectos conceptuales desarrollados en los Estados Unidos durante las décadas de 1960 y 1970.
La visita aborda cómo estos artistas desplazan el interés desde la representación hacia la experiencia perceptiva, convirtiendo la luz, el espacio y la presencia física del espectador en elementos constitutivos de la obra. A través de expresiones alejadas de los formatos tradicionales, el minimalismo y el arte conceptual redefinen la relación entre obra, arquitectura y percepción, configurando uno de los capítulos decisivos del arte contemporáneo.
El recorrido se detiene en las piezas que integran la exhibición y propone leerlas dentro de esa genealogía. Entre ellas aparece Shadows, la serie más abstracta de Andy Warhol, desplegada en una secuencia continua que se extiende sobre el espacio sin desprenderse completamente del muro, llevando la repetición y la variación hacia un territorio cercano a la experiencia atmosférica.
La visita también recorre las arquitecturas lumínicas de Robert Irwin y James Turrell, cuyas intervenciones alteran la percepción del visitante a medida que avanza por los espacios creados por los artistas. En estas obras, la luz deja de ser un recurso para iluminar y se convierte en materia, transformando el modo de habitar y comprender el espacio.
La fundación Proa está diseñada para que las personas con movilidad reducida puedan gozar de la experiencia artística. Esto les permite recorrer las galerías, ir al café, baños o leer los libros en la librería. A disposición de los visitantes, la Fundación cuenta con sillas de ruedas de libre acceso que se pueden solicitar en recepción.